Y así como los materiales industriales pueden reciclarse, los residuos orgánicos también se procesan. Se convierten en Biogás con el accionar de bacterias anaeróbicas, y en Abono Orgánico, en forma de Compost y sus derivados, si trabajan las aeróbicas.
La basura no existe. Una vez extraído el petróleo, no tiene sentido enterrar el plástico. Lo mejor es triturarlo, diluirlo y volver a utilizarlo. De igual manera, cada elemento que se tira a la basura, es materia que se desaprovecha.

Entre Capital y Gran Buenos Aires enterramos 17 mil toneladas diarias de residuos en los rellenos del Ceamse. De eso, cerca del 50% son orgánicos, conformados por restos de cocina y de poda y jardinería, tanto de hogares como de espacios públicos.

Esas 8,5 mil toneladas de residuos orgánicos que se tiran por día, bien procesados, podrían convertirse en 5 mil toneladas de abono, diarios. 150 mil toneladas por mes. Con eso se podría abastecer, por ejemplo, a una buena cantidad de horticultores.

Muchas veces se piensa el reciclaje desde lo industrial y habitualmente se deja de lado lo orgánico. Desde nuestra perspectiva, la situación debería ser a la inversa. Si como sociedad lográsemos recuperar todo lo orgánico, eliminaríamos la necesidad de rellenos sanitarios y, a su vez, disminuiríamos el consumo de fertilizantes químicos.
Modificar la gestión a ese nivel escapa a nuestras posibilidades como empresa. En Puntocompost no pretendemos solucionar todo ese problema. Pero sí buscamos brindar soluciones que apunten en ese camino. Por eso nos dedicamos a la difusión, dirección y puesta en marcha de Sistemas de Compostaje a Mediana y Gran Escala. Tanto desde la perspectiva de reducción de residuos como la de producción de abono orgánico.
Para más información:
Alejandro Vilas +54911 3777 2034 alejandro@puntocompost.com
Simón Ingouville +54911 5601 2229
